Aunque muchas personas tienen una almohada favorita, debemos tener presente que no es un producto que dure para siempre. De igual manera que los expertos recomiendan cambiar el colchón cada cierto tiempo, debemos hacer lo mismo con nuestra almohada.

¿Cuándo tengo que cambiar de almohada?

El tiempo de vida útil de una almohada, es de dos años. Aunque siempre puede ser inferior si no llevamos un mantenimiento adecuado. No debemos olvidar, que la almohada no solo es el punto de apoyo de nuestro cuello. También está en contacto directo con los aceites de nuestro pelo y puede llenarse de ácaros y suciedad.

cuándo cambiar nuestra almohada

Si consideramos que nuestra almohada está cuidada y puede tener una mayor duración, podemos guiarnos por una serie de aspectos que notaremos cada noche al dormir. Sobre todo, debemos cambiar la almohada cuando notemos que nuestro descanso ya no es tan placentero como al principio. Y por supuesto, si ha perdido su forma, está rota o ha adquirido un tono amarillento, también será el momento de renovarla.

Un truco para saber si ha llegado el momento de comprar una nueva, es doblarla por la mitad. Si se desdobla lentamente, todavía estará en óptimas condiciones para dormir. En cambio, si vuelve a su posición de forma muy rápida o se queda doblada durante mucho tiempo, tendremos que pensar en un cambio.

Cómo cuidar nuestra almohada

Además del tiempo recomendado, si queremos alargar la vida útil y mantenerla en el mejor estado, debemos conocer el cuidado de una almohada. Es muy importante que desde el momento de su compra, la protejas con una funda al igual que harías con la funda de tu colchón.

mantenimiento de una almohada

De esta manera, evitamos que el sudor o la saliva penetren en sus fibras y deterioren su estado. Debemos recordar lavarla regularmente para eliminar ácaros y otros restos que puedan perjudicarnos. De hecho, lo recomendable, si no existen otros problemas que aconsejen otro intervalo de tiempo, es cambiar la funda de la almohada cada semana. Tened en cuenta, que si compráis una almohada viscoelástica no se podrá lavar. Por tanto, cuanto más protegida se encuentre, más nos durará.

¿Qué almohada elegir?

Otro aspecto importante, es saber qué almohada es la adecuada para nosotros. Sobre todo, si queremos evitar dolores de cuello y espalda al despertar. Antes de escoger una almohada, deberás preguntarte qué postura adoptas a la hora de dormir. A la hora de elegir un tamaño, debemos asegurarnos que su anchura supera la de nuestros hombros. Por eso, a la hora de probar una almohada, se recomiendo hacerlo en la postura en la que se duerme habitualmente.

  • Si dormimos boca abajo o estamos comprando una almohada para niños, escogeremos una almohada baja de 10 cms. En cuanto a su firmeza, lo mejor será que sea blanda.
  • Nuestra recomendación, si se duerme de espaldas, es una almohada mediana de entre 12 y 13 centímetros.
  • Para dormir de lado, debemos escoger una medio alta, de 15 centímetros.

En nuestra elección, debemos quedarnos con aquella que asegure que mantenemos nuestra espalda recta en una posición natural. Respecto al material, son tres los modelos que más se venden y se recomiendan a la hora de dormir correctamente:

  • Almohadas de látex: Son muy flexibles e hipoalergénicas.
  • Almohadas de fibra: Cuentan con una gran resistencia y adaptabilidad.
  • Almohadas de viscoelástica: Permite adaptar la firmeza respecto al peso del cuerpo de forma progresiva. Se adaptan con gran facilidad y absorben el calor corporal.

Si ha llegado el momento de renovar tu almohada, visita nuestra tienda en Logroño o Burgos. Te asesoraremos para que puedas tener la mejor almohada que te permita dormir como nunca.